El Entierro Prematuro - Edgar Allan Poe

2 de abril de 2018


Sección en el blog que trata de poner bajo la lupa algunas de las obras de grandes autores a través de la historia. Con ojo crítico, analizaremos parte por parte obras, ensayos y cuentos. Descubriremos metáforas y navegaremos hasta el fondo de la mente del autor para el viaje más placentero: Comprender la lectura. 


Estructura Interna 

  • Tipo de narrador: Narrador en primera persona, ya que es quién cuenta la perspectiva principal.
  • Trama: Cerrada.
  • Ambiente físico y geográfico: En cementerios y parques. Cercanías de Baltimore. 
  • Ambiente moral: Solitario, lúgubre, misterioso, aterrador y psicótico. 
  • Personajes: 
  1. Narrador 
  2. Personaje invisible que le toma de la mano 
  3. Personajes sin nombre que susurran comentarios 
  4. Médicos y personas reales 
  5. Navegantes de la chalupa. 
  • Tiempo: América, cercanías de Baltimore. Finales del siglo XIX. En el relato pasan días, meses o incluso años.

Reseña | Opinión personal 


Cómo en la mayoría de los cuentos y relatos de Poe, nos vamos a encontrar con una narrativa en primera persona que nos adentra al tema principal del relato; en este caso, los entierros a personas que aún siguen con vida. 
La temática de las primeras páginas gira en torno a sucesos médicos reales de la época en la que se enterraba a las personas sin un exámen médico previo y un embalsamaje cómo lo hacen hoy en día, lo que provocaba que muchas veces estos pacientes sólo tuvieran catalepsias en lugar de enfermedades mortales y se les diera por difuntos. 
Tras contar ciertos casos en diferentes partes del mundo, nos cuenta que vive con el miedo atado al cuello de que a él, que sufre de ciertos ataques catalépticos (derivado de la epilepsia), se le entierre vivo si no se encuentra cerca de su lugar de residencia o cerca de amigos que sepan que él puede llegar a pasar días en un estado de coma sin signos vitales visibles y ser dado por muerto, y así, despertar después del coma enterrado bajo kilos de tierra y una tapa de ataúd. Sufre de antemano la desesperación de encontrarse en esa situación y lo frustrante que debe de ser, así cómo afirma que no hay miedo más siniestro que despertar y encontrarse enterrado vivo, sin que nadie escuche las súplicas de alguién que los demás piensas que es un cadáver. 
Es entonces cuando se le ve dentro de una caja y todos sus miedos empiezan a tomar forma. 

Personalmente, creo que Poe deja mucho que desear de este relato. En primera instancia, comienza estructurandolo como un articulo pseudo médico hablando de enfermedades raras o errores de morgue en donde se da por muerto al paciente, cosa que no es rara. Lo raro es cuándo conecta estos casos con el caso que muestra su personaje principal, al que no conocemos de nada y solo sabemos el terror que le causa el imaginar una muerte en vida de esa magnitud. 
Nos muestra un terror psicológico al que los hombres rara vez queremos llegar al estar pensando en la muerte o en los horrores humanos del mundo y ese es el punto clave de la obra, sin llegar a ser del todo notoria. 
Muestra cierta desesperación, pero no tanta como se ha leído en otros relatos o simplemente es que el personaje principal acepta la muerte como medio terminable de su rara enfermedad y no le da tantas vueltas al asunto de la muerte, si no de cómo va a morir; si por causas naturales o bajo tres metros de tierra y por axfisia.
Y creo que es un pensamiento bastante razonable. ¿Quién no se ha aterrorizado mientras piensa cómo no querría morir? 
Por ejemplo, a mi me llena de angustia pensar en morir ahogada en un río o pantano. Y es el terror al que nos quiere empujar Poe.
Aunque como dije, esperaba más del final. Un plot-twist o algo que te dejará pensando más en varios días, pero creo que tenemos suficiente en que pensar sobre todo en las situaciones en las que definitivamente no querramos morir. 

Saludos, Max. 

1 comentario:

  1. Te salto bastante por encima porque hace muy poquito compré en una Re-Read un libro de "Cuentos escogidos" de Poe, que es uno de mis eternos escritores pendientes.
    Besitos.

    ResponderEliminar